Acerca de

Tener la costumbre de estudiar la Biblia y meditar con un propósito determinado nos ayudará a progresar espiritualmente (Heb. 5:12-14). En cuanto al valor de la Palabra de Dios, el salmista cantó: “La ley de tu boca es buena para mí, en mayor grado que miles de piezas de oro y plata. Tu mandamiento me hace más sabio que mis enemigos, porque hasta tiempo indefinido es mío. De toda senda mala he restringido mis pies, con el propósito de guardar tu palabra” (Sal. 119:72, 98, 101). ¿Ya tiene usted un horario para estudiar la Biblia? ¿Se está preparando para alcanzar futuras asignaciones teocráticas leyendo la Biblia todos los días y meditando en ella?

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